Los mensajes químicos persisten más tiempo, pero es difícil variarlos
abril 6, 2008 por Adriana Marcela
Archivado en Avicuriosidades
Las sustancias químicas producidas por un individuo que influyen en el comportamiento de otros de su especie se denominan feromonas. Las sustancias pueden transmitir mensajes a largas distancias y, a diferencia del sonido, su producción requiere muy poca energía. Es posible que otras especies, como depredadores que podrían ser atraídos por señales visuales o auditivas, ni siquiera detecten las feromonas. Como si fueran letreros, las feromonas persisten cierto tiempo y pueden comunicar un mensaje después de que el animal se ha ido. Las jaurías de lobos, que cazan en áreas de hasta 1000 kilómetros cuadrados, marcan los límites de sus correrías con feromonas de la orina y advierten a otras jaurías de su presencia. Como sabe cualquiera que ha paseado a un perro, los perros domesticados revelan su linaje lupino al marcar su vecindario con orina que lleva un mensaje químico: “yo vivo en esta área”.
Tal comunicación requiere que el animal sintetice y responda a una sustancia diferente para cada mensaje. Por ello, en general, se comunican menos mensajes en forma química que visual o auditivamente. Además, las señales feromónicas carecen de la diversidad y los matices de las señales visuales o auditivas. No obstante, las sustancias químicas comunican con gran fuerza unos cuantos mensajes sencillos, pero cruciales.
Las feromonas actúan de una de dos maneras. Algunas suscitan un comportamiento inmediato y observable en el animal que las detecta. Comunican mensajes como “esta área es mía” o “estoy lista para aparearme”. Por ejemplo, las hormigas y termitas que buscan alimento y lo encuentran dejan un rastro de feromonas, secretadas por glándulas abdominales, desde el alimento hasta el nido. Su mensaje: “por aquí se llega a la comida”.
Otras feromonas estimulan un cambio fisiológico en el animal, que las detecta; el cambio suele ser en el estado reproductor del receptor. Por ejemplo, la abeja reina produce una feromona llamada sustancia de la reina que evita que otras hembras de la colmena maduren sexualmente. De forma similar, los machos maduros de algunas especies de ratones producen orina que contiene una feromona que influye en la fisiología reproductora de la hembra, pues la estimula para que se vuelva fértil y sexualmente receptiva. La feromona también hace que una hembra recién preñada por otro macho aborte su carnada y se vuelva sexualmente receptiva hacia el nuevo macho.
Se han sintetizado las feromonas de atracción sexual de algunas plagas agrícolas como el escarabajo japonés y la palomilla lagarta. Estas feromonas sintéticas pueden servir para interrumpir el apareamiento o atraer esos insectos hacia trampas. El control de plagas con feromonas tiene importantes ventajas ecológicas respecto a los plaguicidas convencionales. Los plaguicidas matan insectos tanto benéficos como perjudiciales y propician la evolución de insectos resistentes a plaguicidas. En cambio, cada feromona es específica para una sola especie, y las feromonas no promueven el desarrollo de resistencia, porque los insectos resistentes a la atracción de sus propias feromonas no logran reproducirse.
Fuente: AUDESIRK, Teresa; AUDESIRK, Gerald y BYERS, Bruce E. Biología: La vida en la tierra. 6 ed. México: Pearson Educación, 2003. 980p.
Documentos relacionados
- Las señales químicas juntan a las parejas
- La comunicación visual es la más eficaz a distancias cortas
- ¿Cómo encuentran pareja los animales?
- Señales vocales y visuales codifican el sexo, la especie y la calidad individual
- Seres humanos y ecosistemas (Parte V)
- La comunicación por sonido es eficaz a distancias más largas
- ¿Cómo se comunican los animales?
- Los animales podrían defender territorios que contienen recursos
- Función del pico de las aves
- Las abejas forman complejas sociedades de insectos
Recomendar a un amigo

