Flora y fauna en la cuenca baja del río Baché
Agosto 23, 2008 por Adriana Marcela
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En la zona de bosque seco tropical, correspondiente a la cuenca baja del río Bache, donde se encuentran los campos petroleros de HOCOL, la mayor parte de la superficie se encuentra dedicada a la ganadería extensiva, con lo cual las áreas boscosas de especies nativas se han eliminado en forma significativa para el establecimiento de potreros con pastos naturales y el cultivo de pastos introducidos. Por lo tanto, la vegetación típica asociada a dichos campos se encuentra reducida a manchas de plantas arbóreas y arbustivas que se observan en cañones o laderas inclinadas y en estrechas franjas de terrenos que se localizan a lado y lado de los ríos Bache y Yaya y quebradas afluentes de éstos, así como en 22 predios de HOCOL que se han dedicado, tanto a la conservación ambiental como a la instalación y protección de infraestructura petrolera; predios que, en conjunto, tienen una superficie aproximada de 940 hectárea. Entre éstos, se destaca por su extensión y función social el predio del Centro de Investigación y Educación Ambiental La Tribuna, cuya unidad de reserva natural y de manejo, con una superficie de 128 hectáreas, se localiza en la cuenca de la quebrada El Neme.
En áreas de la cuenca baja del río Bache, asociadas a los campos de San Francisco y Balcón, predominan, entre otras especies arbóreas y arbustivas las siguientes: payandé (Pithecellobium dulce), iguá (Pseudosamanea guachapele), dinde (Chlorophora tinctoría), guásímo (Guazuma ulmifolia), diomate (Astronium graveolens), caracoli (Anacardium excelsum), caucho (Ficus sp), higuerón (Ficus glabrata), ceiba (Ceiba pentandra), guadua (Guadua angustifolia), chicható (Muntígia calabura), sauce playero (Tessaría integrifolia), mamoncillo (Melicocca bijuga), carreto (Aspidosperma dugandii), balso (Ochroma lagopus), yarurno (Cecropia peltata), hobo o jobo (Spondias sp), totumo (Crescentia cujete), palma de cuesco (Scheelea butyracea), chaparro o peralejo (Curatella americana), peraleja o molón (Byrsonima crassifolia), sembé (Xilopia sp), guayabo (Psidium guajava), guayabilla (Psidium sp), espino de oro (Xanthoxylon sp), cruceto (Randia sp), pela (Acacia farnesiana), cachovenado (Xylosma sp), raspayuco, cardón común, cardón gris y pitahaya roja (García, 1999, 85; González y Hurtado, 1999a 71, 137-139, Oviedo y Pastrana, 1999a, 109-109), así como capote (Machaeríum sp), bilibil o trompillo (Guarea sp), helecho arborescente, cachimbo (Erythrína sp), palmicha (Cariudovica palmata), aráceas trepadoras, cardos epífitos y bromeliáceas aéreas.
Texto tomado de: OLAYA AMAYA, Alfredo; FIERRO RODRÍGUEZ, Armando y ARAUJO POLANÍA, Mario. Nacederos, Reservorios y Bosques de Guadua: Estrategias de Hocol y finqueros para conservar recursos hídricos en el norte del Huila. Neiva: Universidad Surcolombiana, Hocol y Ecosurc. 2008, 246p.
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