El río Magdalena: Asentamientos humanos

EL RÍO MAGDALENA: EJE HIDROGRÁFICO, ESPACIAL
Y CULTURAL DEL DEPARTAMENTO DEL HUILA

Mario Sánchez Ramírez
Alfredo Olaya Amaya

Asentamientos humanos

A lo largo de la historia se ha visto como numerosas civilizaciones se desarrollaron en las riberas de los grandes ríos. En Colombia, la mayor concentración de población se encuentra en la región Andina que es atravesada de sur a norte por el río Magdalena, el cual ha influido de manera significativa en el progreso de comunidades ribereñas.

En el departamento del Huila, el río y su área adyacente significaron el ámbito orientador de los asentamientos precolombinos, y luego conformaron el corredor de la colonización hispánica. Con ese referente espacial se establecieron las poblaciones del Huila, de tal forma que 24 de los 37 municipios del departamento tienen territorio en sus riberas, aunque solamente en Villavieja, Aipe y Neiva los núcleos urbanos están en contacto directo con el cauce. En todas esas poblaciones ribereñas se detecta la relación con el río, en aspectos diversos como el uso del agua, la pesca, la recreación y otras actividades. En el caso de la capital del Huila, la interacción con el río ha sido intensa y prolongada, pues desde su fundación el Magdalena constituyó el marco natural de la concentración urbana. En épocas anteriores fue la vía principal para el transporte de los habitantes, y aún hoy es surcado por numerosas canoas y lanchas menores que permiten el traslado de moradores, pescadores y productos agrícolas entre algunos asentamiento de sus riberas.

El poblamiento en las márgenes del río Magdalena en el Huila tiene una historia prolongada, desde los primitivos pobladores de la cultura conocida como San Agustín, cuyos valores arqueológicos constituyen otro de los criterios para el carácter de estratégico de los ecosistemas regionales. De esta cultura, cuyos orígenes son prácticamente desconocidos, quedan manifestaciones como las esculturas megalíticas ubicadas en los actuales municipios ribereños de San Agustín, Isnos y Saladoblanco. Grupos indígenas posteriores que entraron en contacto con los colonizadores españoles, también organizaron sus asentamientos en relación con el río, de lo cual quedan nombres de tribus como los Quinchanas en la margen derecha del tramo inicial del Magdalena, los Papallatas que ocupaban la actual zona del páramo de Las Papas, y los más conocidos, los Yalcones y Andakí en las zonas centro y sur del Huila, así como las diversas razas Pijaos en el norte de este territorio, algunas de las cuales enfrentaron a los conquistadores y cuyas acciones han sido recogidas en las leyendas regionales. La conquista española se orientó a lo largo del río, con expediciones provenientes del sur, desde Popayán, y otras provenientes del norte, desde el centro del territorio colombiano recién descubierto, las cuales fundaron las primeras poblaciones cercanas al río, como la de Timaná en el sur, en 1538, y la primera fundación de Neiva en el norte, en 1539, que serían los polos de la nueva provincia desarrollada sobre el eje espacial y de comunicación constituido por el Magdalena (Castaño, 2003, 86, 89, 143).

La población total del departamento del Huila para el año 2005 se estimaba en 1.000.007 habitantes,  de los cuales, 669.279 residían en la zona urbana (66,9 %). Las cinco ciudades más pobladas de este departamento en el mismo año eran Neiva, con 364.268 habitantes; Pitalito, con 66.247 habitantes; Garzón, con 34.692 habitantes; Campoalegre, con 24.288 habitantes y La Plata, con 23.894 habitantes  (Huila. DAP, 2000, 244). Estas ciudades y la mayoría de los cascos urbanos del Huila se localizan sobre el valle del Magdalena; por lo tanto, alrededor de este río se concentra la mayor población del territorio huilense, lo cual, de una u otra manera, ha influido en la localización y el desarrollo de la infraestructura vial y de las telecomunicaciones del mismo departamento.

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