El agua de los dioses
Diciembre 20, 2007 por Adriana Marcela
Archivado en Turismo

Es el principal atractivo de la Reserva Forestal Laguna del Cacique Guatavita, sobre la cual han difundido numerosos relatos y leyendas.
El más conocido dice que la laguna era un sitio sagrado para los nativos muiscas, quienes utilizaban el oro en sus rituales. De allà surgió la leyenda de El Dorado, que atrajo a varios aventureros codiciosos, quienes en busca de tesoros intervinieron la laguna, formando el gran boquete que tiene actualmente.

Debido a su forma circular, se ha especulado que la laguna pudo haber sido el cráter de un volcán. Sin embargo la cordillera oriental donde esta ubicada, no es de origen volcánico. Se cree que pudo originarse por el impacto de un meteorito, pero no hay evidencias de minerales que lo confirmen. También es posible que haya tomado su forma por la erosión de una gran roca de sal de origen antiguo, que colapsó.
Sea cual sea su origen, lo cierto es que es un lugar sagrado no solo por su valor cultural, si no también por su inmensa belleza. Es un sitio mágico donde se respira la tranquilidad de los dioses.

Según la leyenda el Cacique Guatavita como parte del ritual que ofrecÃa a sus dioses y a la madre tierra, cubrÃa totalmente su cuerpo en polvo de oro ofreciendo culto al sol, y se sumergÃa en el centro de la laguna, al cual llegaba gracias a una balsa. De esta forma simbólica se fertilizaba a la madre tierra, y como ofrenda lanzaba a la laguna figuras en oro elaboradas por los nativos. Por tal razón esta laguna según cuenta la historia fue objetivo de la codicia de los españoles, quienes durante muchos años a pica y pala, y luego con la aparición de la dinamita abrieron una grieta, para asà desocupar la laguna y tener acceso al gran tesoro.

Aún hoy la Laguna del Cacique Guatavita es un gran misterio, ni los buzos más especializados han logrado llegar hasta su fondo, se han sumergido aproximadamente unos 30 metros dentro de sus aguas y no han logrado. Las altas presiones la gran cantidad de algas que se encuentran en ella impiden su exploración.
Según las personas que visitan este lugar, en la Semana Santa se puede observar claramente el rastro de la balsa del Cacique Guatavita que se dirige hacia el centro de la laguna a dejar sus ofrendas.

Los turistas pueden observar la laguna desde una serie de miradores, desde los cuales se percibe el aire sagrado del lugar. Solo los nativos que aún sobreviven de la cultura Muisca pueden bañarse y beber del agua de los dioses, y reunirse en el cusmuy, para asà no perder la tradición.Â

